Tengo que comerme mis palabras. Por lo visto, al contrario de lo que dije en el egoísmo de los bancos, sí se ocupan de arreglar las fachadas de sus sucursales y del edificio completo. Como prueba de lo dicho:
Cualquiera pensaría que un banco, con todo el dinero que tiene, no tendría ningún problema en tener sus edificios relucientes. Sería lo lógico, sobre todo si ese banco es el Santander, el más grande de los bancos españoles y uno de los más grandes del mundo. Pero no. Por lo visto, si no es su cristalera, le importa un rabano que el resto del edificio, que tiene el mismo estilo que el local del Santander, esté hecho un asco.